* Brindarle amor y comprensión.
* Abrazarlo con frecuencia y mirarlo a los ojos para que sienta seguridad de nuestro apoyo
* Cambiarle los hábitos en el hogar y la escuela de estudio, juegos y entretenimiento.
* Apoyo de los padres y representantes es fundamental en este proceso.
* No sea excesivamente severo, controlador y limitante impidiendo la expresividad del estudiante.
* No sea excesivamente frágil en sus determinaciones con respecto al niño.
* Organizar hábitos y rutinas de aprendizajes que sean de su interés.
* Organizar grupos de trabajo e integrarlo.
* Los niños con conductas disruptivas deben estar "ocupados" con actividades de su interés.
* Los cuenta cuentos y dramatizaciones, son una actividad que los hacen expresar con intensidad emocional y acción gestual.
* Los juegos didácticos, motrices y sociales les calma y les relaja
* Es conveniente que tengan en el hogar una mascota que llene ese espacio de ocio.
* Aprender a manejar con tolerancia las situaciones que se presenten en el aula y hogar.
Ante lo anterior expuesto se puede resaltar la importancia del amor hacia nuestros niños sean hijos o alumnos, esto nos permite tener un acercamiento que es importante para su desarrollo. De igual manera los niños se sienten más queridos , sin dejar de ser " firmes" en caso de situaciones que requieran de nuestra " mano dura".
